miércoles, 10 de julio de 2013

REPRODUCCIÓN SEXUAL


4.2-REPRODUCCIÓN SEXUAL

 GERMINACIÓN

Para que una semilla germine, se ha de encontrar en un medio (tierra, substrato, etc.) propicio y bajo la influencia de tres factores:

Humedad: siempre conviene tener las semillas húmedas (no empapadas), especialmente cuando ha empezado la germinación y han aparecido al exterior los primeros órganos de la planta.

         Calor:   las semillas toleran mejor las variaciones de temperatura que las de humedad. No obstante, siempre es preferible mantener una regularidad.

    Puntos a tener en cuenta a la hora de aplicar calor:

Evitar las temperaturas extremas.

Intentar que las semillas estén a temperatura más o menos constante o dentro de un intervalo óptimo, por ejemplo entre 18ºC y 28ºC.

Valorar el origen de las semillas para poder dar más o menos temperatura, según su origen, tropical, templado o frío.

Una semilla seca aguanta más las temperaturas extremas.

No convienen las siembras a pleno sol sin ningún tipo de protección.

Aire: conviene que el aire se vaya renovando, sobre todo cuando ha empezado la germinación, así evitaremos procesos infecciosos.

Los dos primeros factores son los más importantes y es necesario prestarles mayor atención.

SUSTRATO


Para que las semillas germinen es necesario trabajar con tierras o substratos ligeros, que permitan mantener humedad y a la vez garanticen un buen drenaje y aireación.

Una composición adecuada puede ser una mezcla de alrededor de ocho partes de turba y dos de arena de cuarzo, perlita o poliestileno expandido. De esta manera nos aseguramos un grado de humedad favorable y la fácil evacuación del agua sobrante.

Es importante compactar la tierra alrededor de la semilla, de esta manera aseguramos mejor el grado de humedad y cuando empiece a desarrollarse la raíz, esta puede beneficiarse de algunas de las sustancias nutritivas que contenga el substrato.

Cuando la nueva planta, tiene entre dos y cuatro hojas verdaderas se ha de hacer la primera aportación de abono, pero en dosis bajas, alrededor de un tercio de la cantidad aportada cuando la planta es adulta, con una periodicidad de quince días aplicando abonos ricos en fósforo y potasio, estos inciden en el desarrollo del sistema radicular, la rigidez y la estructura de la planta.

El Parque Guell 5

Más allá, un pequeño muro de contención y una valla, de tuyas, más oscuras y densas que las robinias.   La gran superficie que delimita ...