martes, 8 de mayo de 2012

Aportaciónes orientativas de materia órganica al suelo


1º- ¿QUÉ CANTIDAD DE MATERIA ORGANICA APORTAREMOS AL SUELO?
De forma orientativa, podemos decir que en un  suelo arcilloso aportaremos de 4 a 9 cm.  de turba o 4 kg/m2 de estiércol, cuando trabajamos hasta 30 cm.  de profundidad.  Podemos aumentar o disminuir esta aportación según la profundidad a que se trabaja.  En suelo muy arenoso, también aumentaremos la dosis, hasta llegar al doble.

2º- EPOCA OPTIMA DE APORTACION DE MATERIA ORGANICA
La mejor época para aportar materia orgánica es, a finales de otoño, de esta manera al llegar la primavera, que es cuando más trabaja la planta, está mucho más integrada en la estructura del suelo, aprovechándose al máximo la planta de la aportación de la materia orgánica.

A la hora de plantar, sea cual sea la época aportaremos materia orgánica.  En los agujeros de plantación para arbustos o árboles podremos aportar hasta una tercera parte del volumen total del agujero.
 3º- FRECUENCIA DE APORTACION DE MATERIA ORGANICA
En árboles y arbustos, aportaremos una vez al año, en planta vivaz también y en las plantas de temporada es recomendable aportar cada vez que realicemos la plantación.  En este caso si la planta es renovada cada treo o cuatro meses, solo aportaremos alrededor de 1/3 de dosis recomendada.
 4º- APORTACION DE ABONO MINERAL A LAS PLANTAS
Es importante tener claro que las plantas abonaremos en función de sus necesidades potenciando también, aquello que más nos interesa de ellas.
Es decir, aparte de suministrar, el nitrógeno, fósforo y potasio, en algún momento del año aportaremos dosis diferentes de alguno de ellos, para potenciar un determinado aspecto de la planta.  El caso más claro, es la floración, si queremos que la planta florezca con más intensidad y quizás alargar el proceso de floración, es necesario abonar con dosis más altas de potasio y fósforo, reduciendo la de nitrógeno.
 Las cantidades a aportar así como su frecuencia, pueden ser muy variables dependiendo del tipo de planta, del tipo de abono y de la riqueza de este.
 Requiere especial interés la aportación del abono a finales de invierno, primeros de primavera y hasta el otoño.  Es decir, el período en que la planta se encuentra más activa.
 6º- RIEGO
El riego está en función del tipo de planta, de la orientación que esta tenga, el tipo de tierra y la época del año.  En invierno es el momento en que las plantas tienen menos necesidades de agua, pero también se han de regar.  No podemos olvidar regar nuestros arbustos, árboles y planta vivaz, dando especial atención a la planta de temporada.  A primeros de primavera, las plantas empiezan con una actividad considerable llegando a pleno rendimiento a finales de esta. Es una época en que el riego no se puede descuidar, así como los árboles se pueden regar cada 10 días, los arbustos una vez por semana, la planta de temporada cada dos o tres días.  En verano es el tiempo de máxima evaporación, por tanto la frecuencia será aumentada regando los árboles una vez por semana los recién plantados y los arbustos recién plantados las primeras semanas cada tres o cuatro días, y la planta de temporada y vivaz, días alternos.  En otoño, volveremos a un ritmo parecido al de la primavera.
Las frecuencias de riego arriba mencionadas son solo orientativas, pueden modificarse según nuestro criterio y necesidades.  No obstante, es preferible regar con menos cantidad pero más a menudo, que regar mucho y con baja frecuencia. Debemos recordar que suelos ricos en turba y suelos arcillosos, retienen más agua que los suelos arenosos.  Hay que remarcar, que los días de viento la evaporación del agua del suelo es muy considerable.

El Parque Guell 5

Más allá, un pequeño muro de contención y una valla, de tuyas, más oscuras y densas que las robinias.   La gran superficie que delimita ...