martes, 26 de mayo de 2015

EL PARQUE DE LA CIUDADELA-3


EL DERRIBO


A. Duran i Sanpere en la Vanguardia del 9-V-1935 escribía: <  fosos o la explanada y del paseo de Circunvalación a la Ciudadela, la mayor proeza excursionista de los barceloneses del 1860>>.

Finalmente, en 1869 después de un siglo y medio de historia, por una ley impulsada desde Madrid por ilustres catalanes pero sobre todo por el general Prim, el solar de la Ciudadela revertía a la ciudad.

La ley era explícita: los terrenos deberán destinarse < ensanche de la vía pública y con destino a parques y jardines que sirvan de recreo y esparcimiento al vecindario>>. Y si con el tiempo se les da otra finalidad <<...renacerán para el Estado todos los derechos que le corresponden para disponer del solar...>>. Las condiciones económicas fijadas no quedaban menos definidas: <>, <> La ley hizo posible el derrumbamiento de la Ciudadela, premisa indispensable para la construcción del Parque que hoy disfrutamos.

EL PROYECTO DEL PARQUE
De la cesión de los terrenos a la ciudad en 1869 el derribo de la vieja ciudadela y la convocatoria de concurso público para un proyecto de parque, transcurrieron tres años.

Josep Fontseré-maestro de obras no arquitecto, detalla que le ocasiona con los años algunos problemas graves-fue el ganador. El lema del trabajo premiado: <> refleja el espíritu que animaba al autor al tiempo que hace patente la necesidad de espacios verdes en Barcelona del siglo pasado.

Como se aprecia en la ilustración del proyecto se enmarca claramente dentro de los límites de la zona militar expropiada en 1714 al tiempo que se incorpora plenamente en las líneas básicas del plan Cerdá (véase como el trazado del Eixample llega al Parque). En principio se supone también el derribo de todas las edificaciones de la Ciudadela, como demuestra el diseño de la planta casi  circular un palacio para la exposición en el lugar ocupado hoy por la plaza del Parlamento (A). Con inicio de las obras, con el paso del tiempo y los avatares socio-políticos, se fueron produciendo, profundas alteraciones en el proyecto original. Asimismo persistía la ampliación del paseo de Sant Joan, hoy de Lluís Companys (B) y el trazado del de la Industria, en la actualidad Pau Picasso (C), conjuntamente con la construcción del Borne (D). Una vía de circunvalación (E) cerraba y posibilitaba el acceso a las diferentes zonas del Parque.

LA EXPOSICION UNIVERSAL

La idea de celebrar en Barcelona, precisamente en el ámbito del nuevo Parque de la Ciudadela, una gran Exposición Universal -la primera se inaugura en Londres en 1851- que lanzará la ciudad más allá de nuestras fronteras nace en 1885 en una época de relanzamiento industrial y comercial reforzada por un ambiente real de optimismo y fe en el porvenir.
Las obras del Parque, a partir de este momento, quedarán subordinadas a la flamante iniciativa. Paralelamente, la ciudad entera comienza a recibir el impacto -urbanístico y social sobre todo de una manifestación multitudinaria que, además de afectar aspectos económicos, introdujo importantes aportaciones en el campo técnico, científico y artístico 19 países y más de 12.000 expositores participan en el certamen repartidos en pabellones i edificios dispersos alrededor del Parque, algunos de los cuales se incorporan a la ciudad una vez acabada la Muestra: museo de Zoología (B), invernadero (C), Paseo de San Juan... El gran palacio de la industria de planta semicircular, hoy desaparecida era el elemento central de la Exposición (A). Una fuente mágica, cuyas  aguas se iluminaban en plena noche con colores cambiantes en el hermoso centro de la plaza del Parlamento, era la atracción principal. El éxito de la convocatoria fue espectacular: 2.240.000 visitantes, cifra sorprendente para la época y para la Barcelona de hace un siglo.

 

 

 
 


 


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




 


 
 

El Parque Guell 5

Más allá, un pequeño muro de contención y una valla, de tuyas, más oscuras y densas que las robinias.   La gran superficie que delimita ...