jueves, 3 de julio de 2008

PODA DE FRUTALES (Continuación)


CONTINUACIÓN DE PODA DE ARBOLES FRUTALES
¿CÓMO PODAR?

La poda de árboles y arbustos:
No es una operación fácil si queremos hacerla correctamente.

La poda es ciertamente una de las operaciones más complicadas si la queremos hacer correctamente de cuantas se hacen en jardinería. Y en particular la poda de los árboles frutales que deberían hacerla personas de probada experiencia. Ciertamente una poda mal hecha puede perjudicar la recolección de modo irreparable e influir negativamente en la fructificación incluso durante dos o tres años.

Este modelo a seguir, puede tener variantes dependiendo del estado de la planta y de la y de la especie de que se trata. A pesar de ello, podemos decir casi siempre, teniendo en cuenta que existen excepciones. Estas normas son:

- Eliminación de ramas secas
- Eliminación de ramas rotas
- Eliminar todas las ramas o partes de estas que estén enfermas o atacadas por insectos.
- Eliminar todos los muñones.
- Corregir los cortes efectuados en anteriores intervenciones, siempre y cuando hayan sido efectuados de forma incorrecta.
- Si dos ramas compiten por un mismo espacio, y no es suficiente para las dos, eliminar la menos conveniente.
- Cuando una rama es muy vieja y ha perdido vigor, se puede eliminar una parte o toda, siempre y cuando no modifique de forma notoria la estructura de la planta.
- Si dos ramas se entrecruzan y se produce un frotamiento entre sí, eliminar una, dejando la más fuerte, más sana y mejor situada.

En la poda es muy importante hacer los cortes con total corrección, así como cortar por los lugares más convenientes, asegurando de esta manera una óptima cicatrización de la herida.

Como sugerencia práctica, valida en general para todo tipo de podas, podemos decir que el corte ha de ser:
_ Limpio, es decir sin que queden restos;
_ ni demasiado cerca ni demasiado lejos de una yema si se trata de una rama
Delgada
_ a la distancia justa del tronco en el caso de ramas gruesas;
_ Justamente inclinada y con la parte baja dirigida en sentido opuesto a la yema;
_ El corte:
_ Este ha de ser limpio, dejando la superficie completamente lisa y con una
Cierta inclinación, máximo unos 45º , es preferible que sea menor. El punto más alto del corte inclinado ha de quedar en la misma vertical de la rama o yema ya a una distancia aproximada de 0,5-1cm. Hemos de procurar ajustarnos a esta medida.

Esta precaución hace que el agua, resbalando por la superficie inclinada del corte, no caiga directamente sobre la yema provocando la podredumbre, sino que se dirija hacia la parte opuesta de la rama. Si el mismo corte provoca alguna hendidura en la rama, es bueno “curar” en seguida, la planta con la pasta apropiada a propósito que cicatrice la herida e impida que el agua penetre en la rama o en el tronco, dañándolo.

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